viernes, 25 de noviembre de 2011

Si te fuiste a examen...

PROGRAMA PARA EL EXAMEN REGLAMENTADO DE LITERATURA
Liceo número 30, Grupos: 3º 4, 5, 6, 7, y 9
                                                Prof. Mariela Rodríguez

GÉNERO NARRATIVO: elementos de una narración (tiempo, espacio, personajes, narrador); su estructura; clasificación de las obras narrativas, títulos, narradores y personajes.
1) HORACIO QUIROGA: La "Generación del 900". Quiroga: principales aspectos de su biografía y obras publicadas. Comentario del cuento "El almohadón de pluma".
2) FRANCISCO ESPÍNOLA: La "generación del Centenario". Características de la narrativa de Espínola. Comentario de "El hombre pálido” (o “Rodríguez”, para 3º6).
3) JULIO CORTÁZAR: La narrativa latinoamericana del siglo XX (regionalismo, nueva narrativa, el "boom" de la narrativa). Cortázar: obras publicadas. Comentario de “Continuidad de los parques”.

GÉNERO LÍRICO: Concepto de poesía, estructura formal, características de los poemas.
4) JOSÉ MARTÍ: Principales aspectos de su vida y obra. Comentario del poema IX de "Versos sencillos".
5) PABLO NERUDA: “Veinte Poemas de amor y una canción desesperada”. Información sobre el libro. Análisis del Poema 20.
8) JOSÉ HERNÁNDEZ: concepto de literatura gaucha y gauchesca. Información general sobre "Martín Fierro". Características del protagonista en el canto 1 y comentario del  canto VII, hasta el intercambio de insultos (estrofa 15).

GÉNERO DRAMÁTICO: características de las obras teatrales, concepto de obra dramática; el texto escrito y el texto espectacular, estructura externa, etc.
9) FLORENCIO SÁNCHEZ: Comentario de "El desalojo": título, temas, estructura, personajes, lenguaje y todo lo que hayamos dado de la obra.

Nota: El alumno debe conocer los argumentos, estructura, vocabulario y recursos literarios de cada texto estudiado. Es indispensable, además, que evidencie el dominio de la expresión escrita que corresponde a tercer año liceal, en lo que a ortografía y sintaxis refiere. No se aceptarán esquemas. Debe revelar estudio y comprensión de los temas. Puede consultar un par de veces el texto, que dejará en la mesa de los profesores, sin anotación alguna.

                                                                               Profesora: Mariela Rodríguez

martes, 8 de noviembre de 2011

EL 30, MI LICEO...

Información: Género dramático

Pertenecen a este género las obras escritas para ser representadas. El nombre “dramático” viene del griego “draomai”, que significa representación. Las primeras representaciones se hicieron en Grecia, hace más de 2500 años. En las obras de teatro no hay narrador que explique los hechos; todo debe deducirse del diálogo de los personajes, sus movimientos, tonos y gestos. El autor de obras teatrales se llama dramaturgo.
Las obras dramáticas se estructuran en actos (unidades mayores) y escenas (subdivisiones de los actos; marcan la entrada y salida de personajes).
Debemos diferenciar el texto escrito (lo que se lee) del texto espectacular (lo que se ve en la representación). Dentro del texto escrito podemos distinguir el diálogo de los personajes, que puede ser en verso o prosa, y siempre tiene la indicación del nombre de quien habla. A veces un personaje habla solo en escena, expresando sus pensamientos; es un monólogo o soliloquio. Otras ocasiones hay personajes que dialogan y se sobreentiende que otro personaje, también en escena, no los escucha. Es una convención teatral, algo que se acepta como si fuera posible, y se llama aparte. Si se hace referencia a algo que el espectador no ve (algo que ocurre fuera del escenario, por ejemplo) se dice que eso pertenece a la extraescena. También hay, por lo general, aclaraciones que hace el autor sobre movimientos, gestos y tonos de los personajes, así como descripciones del lugar, el vestuario o el aspecto de quienes aparecen en escena, que pueden estar al principio de la obra o en medio de la acción. Estas aclaraciones constituyen el llamado texto acotacional, que se escribe entre paréntesis y con letra diferente al diálogo de los personajes (por ejemplo: saliendo de la habitación).
A diferencia de la poesía y la narrativa, la obra dramática es más que palabras: necesita ser representada. El texto es llevado a la escena por un grupo de personas, y la puesta en escena puede incluir variaciones, según quién lo dirija, cómo se actúe, ante qué público se represente, etc.
Se llama texto espectacular al conjunto de códigos que coexisten en una representación, a saber: personajes, vestuario, maquillaje, escenografía, edificio teatral, texto, director, público, sonido, iluminación. Cada uno de estos elementos aportará una clase diferente de información al espectador. Los personajes pueden ser varios o solo uno (“unipersonal”). Representan personas o animales, ideas abstractas, etc. No hay que confundir personaje y actor: este último es la persona que toma el rol del personaje. Un mismo actor puede representar varios personajes, y viceversa. Su maquillaje y el vestuario nos ubicarán en una época, un lugar, una clase social determinada o incluso un hecho concreto: un ojo negro, una cicatriz, la aparición de arrugas, si hubo un transcurso temporal, por ejemplo. La escenografía también dará datos para ubicar a los personajes, ya sea realista o no. La obra puede representarse en un teatro, un sitio pensado para la representación,  o en otros lugares, como la calle, el ómnibus, una iglesia. El texto puede seguirse al pie de la letra o con variaciones, haciendo una puesta en escena “basada en…”. El director coordina la labor de todos, y parte de un concepto global de la obra, que intenta plasmar en escena. Es el que interpreta el texto escrito, le da un sentido personal. Puede haber o no intervención del público. El sonido podrá aportar música, voces en off, ruidos de ambiente, tormentas, etc., y con la iluminación se destaca un personaje o se crea un ambiente.
Hay otras formas teatrales particulares, como la pantomima (teatro sin palabras), el teatro negro (con muñecos sobre un fondo negro), las obras de títeres y marionetas, la ópera (donde el texto es cantado) o el radioteatro (que consiste solo en sonidos).

Información general sobre "Martín Fierro"

INFORMACIÓN GENERAL SOBRE “MARTÍN FIERRO”

Poesía gaucha y poesía gauchesca
   Es una manifestación literaria propia del Río de la Plata, escrita en lengua rústica, cuyo personaje central es el gaucho. Éste se caracteriza por ser nómade, rebelde, sin trabajo fijo ni familia establecida, solitario, amigo de ir a las pulperías, donde a la charla sumaba a veces el canto acompañado de su guitarra. Hacia mediados del siglo XIX el gaucho, que antes se había apreciado como valeroso guerrero, pasa a ser mal visto, marginado y perseguido.
      Se llama POESÍA GAUCHA a la que es creada por los propios gauchos, de modo espontáneo, oral, sin intenciones literarias. Es anónima (porque se olvida pronto el autor) y no perdura en el tiempo. El ejemplo más claro es la payada, canto improvisado que entonan, a modo de competencia, dos cantores. Los versos deben siempre ser octosílabos y la rima consonante.
   Por otro lado, hay una POESÍA GAUCHESCA, que es escrita por hombres de la ciudad, cultos, que imitan el hablar del gaucho y plantean su problemática social, sus costumbres, sus tradiciones, contando la historia de algún personaje de ficción. Tiene intención literaria y perdura en el tiempo.  Es el caso de “Martín Fierro”, escrita por José Hernández (argentino, 1834-1886).
Martín Fierro”
   Lo que conocemos como “Martín Fierro” es en realidad la unión de dos libros. El primero es “El gaucho M Fierro”, de 1872, que tiene 2316 versos divididos en 13 cantos (capítulos en verso). Cuenta allí la autobiografía de Fierro (canto 1 a 9), la de su amigo Cruz (cantos 10 a 12) y la partida de ambos a tierras de indios, en el último canto. La historia queda así un poco inconclusa, lo que motivó a los lectores a pedir reiteradamente su continuación.
   La segunda parte, “La vuelta de M Fierro”, apareció en 1879, con 4894 versos en 33 cantos. El objetivo del autor (en toda la obra) es reivindicar la imagen del gaucho, sin idealizarlo ni burlarse de él. Concentra en Martín Fierro las características de todos los gauchos; es un fiel reflejo de los gauchos de su época.
   El libro está escrito en estrofas mayoritariamente de 6 versos octosílabos con rima consonante ABBCCB, que son conocidas como “coplas” o “sextinas”. Algunos capítulos tienen estrofas de cuatro versos o series de versos sin división en estrofas.
   Es un POEMA ÉPICO: poema por la estructura y épico porque cuenta grandes hazañas y la lucha del protagonista contra la adversidad y la injusticia.
   Su lenguaje imita al de la gente de campo, a veces sacando letras (“otenidas”), cambiándolas (“alquiridas”), agregándolas (“naides”) o cambiando acentos (“entiendamé”). Utiliza muchas comparaciones e imágenes, dichos y refranes, así como palabras de origen indígena (“yuyo”, por ejemplo) o muy antiguas (“peje” por pez).
   Se ubica en la Pampa argentina, en ámbitos como el fortín (donde se lucha contra los indios), el pueblo, los alrededores, el campo y las tierras de indios. Hay pocos nombres de lugares concretos. Es un mundo con grandes diferencias sociales, donde en primer lugar estaban los que mandaban (los del pueblo, los extranjeros), luego los trabajadores rurales, los gauchos y por último indios y negros.
   El protagonista es un gaucho, y da sus características en el canto 1. Es un personaje ficticio, aunque se supone que hubo un preso entre 1865 y 1869 que fue a la frontera a luchar contra los indios, como Fierro. Este es un apellido que sugiere valentía y fortaleza.
   Se trata de un personaje que cuenta su historia en verso y en primera persona. Tuvo familia, mujer e hijos, ganado, ranchito, trabajo, y todo lo perdió porque lo obligaron a ir a la frontera a pelear contra los indios, donde sufrió mil malos tratos y hambre hasta que se escapó, tres años después. Cuando volvió a su tierra se encontró con que su mujer se había ido con otro hombre, sus hijitos andaban por ahí trabajando de peones (aunque eran niños) y su rancho se había convertido en una “tapera” (algo casi derrumbado, abandonado, inhabitable). José Hernández muestra cómo los gauchos eran muchas veces injustamente castigados por la sociedad. Martín Fierro comenzó siendo tranquilo, paciente (“Yo he sido manso primero”) , pero tras todos estos problemas juró “ser más malo que una fiera”, y allí comenzó una etapa violenta y terrible de su vida, donde llega a matar a un par de personas y enfrentarse solo con toda una partida policial que lo andaba persiguiendo. Un policía, el sargento Cruz, lo ve tan valeroso que decide ponerse de su lado y ayudarlo, aunque esto implica que ambos serán perseguidos y tendrán que refugiarse en territorio indígena. Años después vuelve Fierro, se reencuentra con dos de sus hijos, conoce al hijo de Cruz (eran ya hombres adultos) y todos cuentan sus vidas hasta entonces.